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Periodista barceloní especialitzat en la gestió d'informació i comunicació. Professor-consultor de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

2005/03/15

VALLE DEL JERTE: La primavera estalla en flor de cerezo

Como cada primavera, el Valle del Jerte vuelve a vestirse de blanco y exhibe con orgullo un espectáculo incomparable que atrae a visitantes de todo el mundo. El estallido de flores de más de un millón de cerezos pone un acento insólito a uno de los entornos naturales más bellos de Europa.

Enric Bruguera

Fueron los árabes quienes plantaron los primeros cerezos y pusieron al río el nombre de Xerit por sus aguas cristalinas y sus pasajes angostos. Hoy, once siglos después, el paraje por el que discurre el río Jerte mantiene casi intacta la belleza ancestral de sus bosques y gargantas, con el añadido cultural que le han aportado cientos de años de trashumancia entre Extremadura y Castilla y la extensión del cultivo artesano de la cereza.

Afluente notable del río Tajo, el Jerte discurre entre la Sierra de Tormantos y los montes de Tras la Sierra, ambos con cotas superiores a los 1000 metros, y dibuja un valle empinado con un desnivel de 500 metros en sólo 50 kilómetros de curso. La orografía por sí sola ya presenta un marco insólito de gargantas, laderas, recovecos, truchas, flora y fauna preservados de los avatares del progreso. Los cerezos, además, ponen una guinda espectacular cada primavera cuando cubren el valle y su accidentado perfil con todos los tonos del blanco de sus millones de flores.

El Mirador de Tornavacas
Si se llega al Valle del Jerte con tiempo, vale la pena hacerlo por su extremo norte desde la localidad abulense de Barco de Ávila. El Puerto de Tornavacas, a 1275 metros de altitud, ofrece una extraordinaria panorámica de la sierras de Tormantos y del Candelario, con una vista excepcional del Calvitero, el pico más alto de Extremadura con una altitud de 2400 metros. Durante los meses de marzo y abril el puerto ofrece uno de los mejores miradores de la zona para captar de golpe el insólito plano general de los cerezos en flor cubriendo de blanco las laderas del valle.

En Tornavacas es precisamente donde nace el río Jerte, que da nombre a todo el Valle. Y donde podremos admirar testimonios históricos como la iglesia barroca de Nuestra Señora de la Asunción (s.XVI-XVII), declarada Monumento Histórico-Artístico.

Siguiendo el curso del río hacia el sur, la localidad de Jerte da testimonio de la capacidad de pervivencia característica de estas tierras. Arrasada en 1809 por las tropas napoleónicas, hoy es precisamente su agradable Plaza de la Independencia el inevitable punto de partida de sugerentes paseos por un laberinto de callejuelas y soportales que ocultan rincones tan pintorescos como la Calleja de Los Bueyes, la iglesia de la Asunción (s.XVI) o la torre separada.

Además de una oferta gastronómica notable, Jerte también presenta una importante actividad de artesanía en alabastro y es la puerta hacia la reserva natural de la Garganta de los Infiernos, donde los restos de la calzada romana recuerdan las numerosas generaciones que se han rendido a la belleza y el encanto natural de este retorcido manojo de rocas modeladas durante siglos por la erosión del agua.

La capital de las cerezas
Si Jerte ofrece impagables estampas de los cerezos en flor, es unos quilómetros río abajo, siguiendo la carretera N-110, donde encontraremos Cabezuela del Valle, proclamada capital de las cerezas:. En esta bellísima localidad, a la que se accede tras cruzar un puente romano, la riqueza de su arquitectura popular invita al visitante a deambular y perderse en los innumerables soportales de sus calles estrechas y tortuosas mientras admira las fachadas de sus antiguas edificaciones blasonadas.

Su casco viejo, edificado sobre los restos de una judería que floreció durante el siglo XV, ha recibido el reconocimiento de ser declarado Conjunto Histórico-Artístico por la conservación de rincones como la Plaza Porticada y la iglesia de San Miguel Arcángel (s.XVI-XVIII).

Pasando por Navaconcejo, donde no hay que perderse su entramado de casas, portales, dinteles historiados y balcones voladizos de madera, llegaremos al punto donde el Valle del Jerte se abre a ambos lados del curso del río y ofrece diversas oportunidades de descubrir espectaculares vistas empeñadas en escalar un terreno escarpado y caprichoso, o pasear tranquilamente sobre un paisaje de ensueño punteado por la omnipresente flor del cerezo.

Una opción es la ascensión al Pico del Camocho, pero para quien prefiera un deambular más apacible entre los accidentes del río es más que recomendable acceder a las gargantas de San Pedro y del Tornadero, situadas a ambos lados del curso fluvial. Casa del Castañar y El Tormo, en la orilla septentrional del Jerte presentan recoletos núcleos de población cuya arquitectura tradicional conserva notables vestigios de las construcciones originarias de la zona.

Arquitectura serrana
Y un poco más abajo, Valdeastillas ofrece sus recogidas callejuelas estrechas y empinadas como un sabroso anticipo de la típica arquitectura serrana que el visitante podrá disfrutar en su camino de ascenso al Puerto del Piornal. Con sus casi 1300 metros de altitud y las inacabables curvas de su solitaria carretera, este enclave es uno de los parajes que por nada del mundo debemos perdernos en nuestra visita al Valle del Jerte.

Tras el verdor y la espesura de los bosques circundantes, la subida al Puerto del Piornal nos permitirá captar en todo su esplendor la vista más bella y espectacular del valle con sus millones de flores de cerezo abiertas ante nuestros sentidos. Una seductora panorámica que podremos completar con la visita a la pequeña localidad de Piornal, el pueblo más alto de Extremadura, situado a 1175 metros de altitud.

Además de visitar la iglesia de San Juan Bautista (s.XV), una de las más antiguas del valle, Piornal nos permitirá descubrir un entramado de empinadas callejuelas empedradas desde las que a partir del siglo XII salieron a colonizar el Valle del Jerte sucesivas generaciones de esforzados ganaderos, posteriormente convertidos al cultivo omnipresente de la cereza.

Sea para volver al eje del río Jerte y visitar Plasencia, sea para dar definitivamente la espalda al río y adentrarnos en la vecina comarca de La Vera, Piornal nos ofrece un alto obligado en el camino para captar una última imagen inolvidable de los cerezos en flor del Valle del Jerte.

El mayor cerezal de Europa
La explosión primaveral de flores blancas constituye el emblema estético y turístico del Valle del Jerte, pero es en el fruto de ese millón largo de cerezos donde late el corazón de la comarca durante la mayor parte del año.

Con casi 12.000 hectáreas cultivadas, el mayor cerezal de Europa inicia a finales de abril la campaña de la cereza, ofreciendo así un nuevo y vistoso espectáculo al visitante hasta bien entrado el mes de agosto. Las cerezas del valle están amparadas por la Denominación de Origen “Cereza de Jerte”, y mayoritariamente pertenecen al tipo conocido como “Picotas”, caracterizadas porque pierden su pedúnculo de forma natural durante la recolección sin que ello afecte a su calidad.

La profundidad del valle y lo empinado de sus laderas encierran el secreto del delicioso sabor de ese fruto rojo y carnoso. El cultivo de los cerezos sólo puede hacerse en pequeñas terrazas situadas entre los 600 y los 1200 metros de altura. Ello ha dificultado la mecanización del proceso de recolección y ha conservado los métodos tradicionales que, si bien no permiten obtener altos rendimientos, mantienen intacta la calidad artesanal que ha caracterizado a las cerezas del Valle del Jerte desde que los árabes introdujeron en la zona el cultivo del cerezo.

Sea como fruto fresco, o en diferentes formas de maceración y conserva, la cereza constituye el producto estrella que deberemos tener en cuenta a la hora de efectuar nuestras compras. Podremos adquirirlas en toda la zona, pero es en Cabezuela del Valle donde se concentra la mejor y más variada oferta, y donde podremos visitar, además, el insólito Museo de la Cereza, que ofrece un curioso recorrido por la historia y los secretos de su cultivo.

Variados sabores en un paisaje único
La gastronomía del Valle del Jerte abre un abanico muy amplio de sabores y matices relacionados con la orografía y el paisaje de la zona. Junto a la cereza, verdadero eje gastronómico, el surtido de derivados de mermelada y aguardientes es tan variado como el conjunto de pequeños pueblos que salpican el valle. Vale la pena prestar una atención especial al kirsch (licor de cereza) de la localidad de El Cabrero, en cuyos bares y tiendas los expertos aseguran que puede encontrarse el mejor aguardiente de la comarca.

Además de la cereza, los reconocimientos de calidad alcanzan también a un excelente jamón -Denominación de Origen Dehesa de Extremadura- y al aceite de oliva virgen –Denominación de Origen Gata-Hurdes-.

Sobre la base de estos productos, la cocina del Valle del Jerte presenta platos que no hay que perderse: calderetas, migas, sopas, buñuelos… Mención especial merecen las famosas “patatas revolcás”, el cabrito en todas sus versiones, y el picadillo de cabra, propio de la localidad de Jerte. También conviene probar los “calbotes”, castañas asadas provenientes de los frondosos bosques de la zona, y las truchas pescadas a lo largo del río que vertebra el valle.

En Valdeastillas, además, es donde podremos degustar la mejor versión del célebre queso del Valle Jerte, elaborado siguiendo una receta tradicional celosamente guardada. Podremos adquirirlo directamente en la misma fábrica o en la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte (Carretera N-110, Km 381. Teléfono: 927.47.10.70).

Garganta de los Infiernos
Una visita al Valle del Jerte no puede considerarse realmente completa sin una excursión a la Garganta de los Infiernos. El paraje, de una belleza natural espectacular, ofrece infinidad de insólitas panorámicas de pilones y pozas sobre los que el agua cae en cascadas dibujando un parque acuático repleto de caprichosos rincones vírgenes en los que jamás ha intervenido la mano del hombre.

El profundo y serpenteante tajo que asesta el río Jerte a la confluencia de las sierras de Tormandos y de Gredos propicia la proliferación de múltiples itinerarios de senderismo por la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, un espacio protegido en el que se pueden admirar diversas especies de flora y fauna, algunas de ellas en peligro de extinción. Águilas reales, linces, jinetas y nutrias compiten con la cabra montés a la hora de sorprender al visitante con inopinadas apariciones. Sobre todo, en las zonas más agrestes y aisladas de la Cuerda de los Infiernillos (2281 metros de altitud) y el cerro del Estecillo (2290 metros de altitud), que rodea el antiguo glaciar cuaternario de la garganta de la Serrà.

Antes de adentrarse en los encantos de la reserva natural conviene visitar su Centro de Interpretación de la Flora y la Fauna, situado en la entrada principal del espacio protegido, a medio camino de las localidades de Jerte y Cabezuela del Valle.

COMO LLEGAR
En coche
Desde Madrid se accede al Valle del Jerte por dos vías:
-Nacional VI: desde la salida de Villacastín pasa por Barco de Ávila y enlaza con la N-110, que entra por el norte i cruza todo el valle. Permite contemplar la impresionante vista del Vale del Jerte desde el Puerto de Tornavacas.
-Autovía E-5: por Talavera de la Reina y Navalmoral de la Mata, enlaza con la C-511 hasta Plasencia, en el extremo sur del valle. Es el acceso más rápido.
En tren
Línea Madrid-Chamartín > Cáceres > Badajoz
RENFE: 902.24.02.02 y www.renfe.es
En autobús
Línea Plasencia > Valle del Jerte > Madrid (por Barco de Ávila)
CEVESA Tel: 91.539.31.32
Línea Plasencia > Madrid (por Navalmoral de la Mata)
SA MIRAT AUTOCARES Tel: 927.53.54.39
Línea Plasencia > Valle del Jerte
Autobuses de Plasencia. Tel: 927.41.45.50

INFÓRMATE
Oficina de Turismo del Valle del Jerte: situada en Cabezuela del Valle, paraje de Peñas Albas s/n. Teléfono: 927.47.25.58. Dirección en Internet: clientes.vianetworks.es/personal/jerte/
Mancomunidad de Municipios del Valle del Jerte: www.mancomunidadvalledeljerte.org
Oficina de Turismo de Extremadura: www.turismoextremadura.com
Sociedad de Guías del Valle del Jerte: organiza excursiones guiadas y rutas de senderismo por toda la comarca. Su sede central está en Jerte: calle Ramón Cepeda, 77. Teléfono: 659.823.304
Valleaventura, Centro de Actividades Turísticas: organiza rutas de senderismo y salidas en 4x4. Información: www.valleaventura.com